Posicionamiento de Educación y Ciudadanía, A.C. (Educiac), frente al genocidio contra el pueblo palestino y frente a todas las prácticas genocidas en cada lugar del mundo.
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10 de diciembre de 2025, San Luis Potosí, S.L.P., México.
Día de los derechos humanos.
G E N O C I D I O, E X T E R M I N I O, A P A R T H E I D, D E S M E M O R I A: dispositivos coloniales de violencias inconmensurables.
Desde Educiac expresamos nuestro rechazo absoluto al exterminio sistemático que hoy continúa devastando Gaza y los territorios palestinos ocupados.
Lo que presenciamos no es una guerra ni un conflicto: es un genocidio, es la expresión más extrema de las violencias coloniales, que buscan erradicar la existencia de todo un pueblo y con ello, todo horizonte de vida.
El relato de los medios de comunicación dominantes, respaldado por los gobiernos y otros actores genocidas, ha intentado neutralizar el sentido político del exterminio palestino, presentándolo falsamente como un enfrentamiento desvinculado de su raíz colonial, por eso insistimos: no es guerra, es genocidio.
La privación de una vida autónoma y sostenible para la población palestina —núcleo del proyecto sionista— ronda en los 100 años de historia, hay registros de ataques extremistas contra comunidades palestinas, más de una década antes de la creación del ente genocida “Israel” en 1948, el cual, con el respaldo y la legitimación de la arquitectura institucional internacional, lleva operando más de 75 años el despojo, el apartheid y el exterminio planificado en Palestina, con alcance de sus dispositivos en otras geografías del Sur Global, incluyendo a México.
Los poderes coloniales operan a escala planetaria; ninguna frontera está exenta.
Desde el recrudecimiento de las violencias en octubre de 2023, los reportes oficiales estiman que al menos el 4% de la población de Gaza ha sido asesinada, mientras organizaciones independientes advierten que la cifra real podría superar el 25% (un estudio de “The Lancet”2 ya había advertido desde mediados de 2024 el subregistro de las muertes, indicando que las cifras reales superaban las 186.000 personas muertas a causa del genocidio).
Reconocernos como personas profundamente atravesadas por este dolor compartido nos impide caer en la indiferencia y nos convoca a la insumisión frente a la despolitización y la normalización de las violencias hegemónicas.
Las Asociaciones Civiles, como “colectividades de Historias encarnadas”1, nos hemos constituido en nuestros quehaceres críticos, como una de las fuerzas políticas que inciden desde la sociedad organizada para irrumpir, transformar y dignificar, tanto a la vida como a la muerte.
En Educiac reconocemos que el discurso hegemónico de los derechos humanos atraviesa una crisis profunda, pues su origen es intrínsecamente colonial y los Estados imperialistas organizados en organismos internacionales han sido los principales perpetradores y legitimadores del continuum de las violencias genocidas.
Desde esa óptica posicionada en un claro momento para repensar los derechos humanos, nos oponemos con firmeza a los dominios imperialistas y a los escenarios geopolíticos que reproducen acciones en contra de la vida, y que, de manera paradójica, se justifican en la paz.
Hay que despojar a la subjetividad de la sumisión, para accionar el pensamiento crítico y dejar de sostener lo que nos está matando.
En el secuestro de la Flotilla Sumud y en la tibia respuesta de la mayoría de los gobiernos para exigir la libertad de sus connacionales, quedó en evidencia una verdad oculta: la soberanía no existe cuando nos encontramos frente a los Estados que fabrican genocidios.
En un contexto de fascismo global, la solidaridad no es metáfora: es un llamado a la acción, es memoria que se defiende y es vida que se afirma. A cada persona, ser vivo, territorio y elemento cultural que se ha visto atravesado por las prácticas genocidas: les sostenemos en la memoria insumisa, su existencia se enlaza con todas las luchas por la emancipación.
El sufrimiento palestino atraviesa a todos los pueblos del Sur Global, a las vidas humanas y no humanas. Todo genocidio, es también un ecocidio.
Nos sumamos a la exigencia del cese real e inmediato del genocidio, el verdadero cumplimiento del alto al fuego que es violado diariamente por Israel, el fin del bloqueo y del apartheid, así como la reparación, la no repetición, y el reconocimiento de Palestina como Estado libre, autónomo, digno y soberano.
Del mismo modo, demandamos que el Gobierno de México asuma una postura firme y coherente con la justicia y la defensa de la vida, rompa toda relación diplomática y comercial con Israel, y suspenda el uso de sus tecnologías militares, de seguridad, espionaje y vigilancia, cómplices de la ocupación, el apartheid y el exterminio del pueblo palestino.
Lo que ocurre en Palestina no es un hecho aislado: es la manifestación más visible de un entramado histórico de violencias coloniales que atraviesan los territorios del Sur Global. Su herida revela las raíces profundas del despojo, la ocupación y la muerte organizada que también alcanzan otras geografías.
Por eso decimos:
¡Vivas, y sólo vivas! Palestina, República Democrática del Congo, Sudán, Haití, Yemen, pueblos Amhara, Oromia y Tigray, pueblos del Sahel, pueblo armenio, pueblo uigur, pueblo rohinyá, y cada una de las poblaciones afrodescendientes, indígenas, originarias, campesinas, discas, cuidadoras y trabajadoras en México, América Latina, y el mundo.
Si bien elegimos sentir agudamente este dolor irreparable, también reivindicamos la esperanza de una vida que no desiste: Palestina vive, Palestina resiste, y con ella, los pueblos del mundo.
Fuentes de consulta:
1CLACSO. (2025, 12 de junio). Declaración conjunta sobre el genocidio contra el pueblo palestino. https://www.clacso.org/declaracion-conjunta-sobre-el-genocidio-contra-el-pueblo-palestino/
2Khatib, R., McKee, M., & Yusuf, S. (2024). Counting the dead in Gaza: difficult but essential. The Lancet, 404(10449), 237-238. https://doi.org/10.1016/S0140-6736(24)01169-3
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Reflexiones para Palestina: Puntos clave sobre el conflicto
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